Vive el turismo de aventura en Madrid

Publicado el 30 junio 2017
Archivado en General | Comentar este artículo

Madrid es una de las ciudades con mayor potencial turístico del mundo, esta capital española recibe cada año a una enorme cantidad de turistas y visitantes que van en búsqueda de un tiempo de calidad, descubriendo su historia y su cultura.

Pero Madrid es una ciudad muy versátil, es decir, que ofrece opciones para todo tipo de gustos y preferencias, así que los más atrevidos y aventureros pueden encontrar en este lugar muchas opciones, se trata del turismo de aventura. La ciudad cuenta con espacios urbanos acondicionados para la práctica de varios deportes, además es una de las ciudades del mundo con más espacios verdes.

Algunas de estas maravillosas opciones son la ruta en bicicleta por el centro de la ciudad, es una gran alternativa para explorar, una gran forma de relajarse, hacer algo diferente y saludable al mismo tiempo. La capital también cuenta con varios campos de golf, así como fincas o lugares acondicionados para deportes de guerra.

Se trata del paintball, la batalla con pistolas que disparan bolas de pintura, hay campos increíbles con diversos obstáculos, torres, trincheras y todo el escenario idóneo para su práctica. Para quienes aman la naturaleza, Madrid ofrece otros deportes como el senderismo y la equitación, también se puede practicar piragüismo y remo en los estanques y ríos canalizados.

Cabe destacar, que también posee llanuras y pequeños aeródromos, perfectos para la práctica de parapente, paracaidismo, vuelo en ultraligero y un apacible y encantador paseo en globo. En síntesis, hay muchas opciones para quienes aman la aventura, se trata de estudiar todas las posibilidades y hacer la elección preferida, o por qué no, intentarlos todos.

Además, hay varias empresas encargadas de ofrecer estos servicios, haciendo más simple la organización de todos los días dedicados a este tipo de turismo. Madrid es realmente un sitio para vivir al máximo.

Madrid guarda un bosque encantado

Publicado el 28 junio 2017
Archivado en General | Comentar este artículo

Madrid guarda un bosque encantado.

Pensar en Madrid es imaginar sus calles, plazas, sus tiendas, restaurantes, cafés, edificios emblemáticos, su arte y su cultura. Es hacer un recorrido imaginario por su casco histórico, admirar su historia, su gente y su particular encanto, una vez se visita la realidad es extraordinaria.

Pero la capital española también tiene otra cara, una que parece completamente producto de la imaginación y la fantasía, pero si se puede sentir y admirar al igual que cada una de sus famosas calles y plazas, se trata del bosque encantado.

Este bosque es también un parque temático obra de Juan Antonio Pizarraya, su nombre le rinde culto a su interior y es que es un lugar simplemente único en Europa. En San Martín de Valdeiglesias, este mágico sitio alberga 500 especies vegetales de todo el mundo, cuenta con divertidos laberintos, exposiciones de cactus y bonsáis, varios caminos por los que andar y cultivar la vista y hasta una cascada natural, llamada la cascada de Berbedillo.

No obstante, su rasgo más llamativo es el arte topiario que lo adorna, más de 300 esculturas hechas con árboles que muestran la más pura fantasía, el bosque encantado está lleno de duendes, hadas, músicos, trenes, personajes de cuentos, entre otros, todos hechos del verde más puro de la naturaleza.

Cualquiera que visite Madrid, debe ir a este lugar, es un espacio para respirar el aire puro, admirar las maravillas de la creación y contemplar este sorprendente arte. Incluso, se pueden realizar visitas nocturnas, estas son guiadas y se hacen con la ayuda de linternas de colores, así que es una experiencia única.

El bosque encantado es un lugar inigualable, único en su clase y que solo en España se puede encontrar. Vale la pena adentrarse y soñar en sus caminos, tanto para los niños como para cualquier adulto, es una experiencia incomparable.

El Templo de Debod: un fragmento de Egipto en España

Publicado el 26 junio 2017
Archivado en General | Comentar este artículo

El Templo de Debod

Madrid es una de las ciudades más maravillosas de Europa, es un lugar ideal para conocer la cultura Española y sentir propias sus tradiciones, aromas y sabores. Pero también tiene cierto misticismo que permite incluso, conocer un poco de historia de otros lugares del planeta, como por ejemplo Egipto, a través del Templo de Debod.

Este maravilloso lugar se encuentra en el parque de la Montaña, al oeste de la Plaza de España, se trata de un templo construido en el siglo II antes de Cristo, así que tiene aproximadamente 2200 años de antigüedad y varios faraones participaron en su edificación.

Uno de los puntos más interesantes sobre este lugar, es que fue donado por el gobierno de Egipto a Madrid en 1972, como forma de agradecimiento por la ayuda que España brindó para salvar varios templos, pues estaban siendo amenazados por la construcción de la presa de Asuán.

Cada piedra y pieza del templo fue transportada hasta España y la reconstrucción duró 2 años, aunque se extraviaron algunas piezas, estas fueron reemplazadas, además usaron la misma orientación de este a oeste, tal cual como estaba en su país de origen. Toda la edificación está rodeada de hermosos jardines, en los cuales muchas personas realizan picnics.

En el interior de Debod, es posible observar pinturas y adornos originales de aquellas épocas gloriosas de Egipto, así como maquetas y videos que permiten comprender la historia y el significado de cada una de las áreas del templo. Cuenta con varias salas, vestíbulo, capillas, corredores, criptas y terraza.

El mejor momento para visitar este extraordinario lugar es durante el atardecer, pues es cuando se ve iluminado y rodeado por una atmósfera mágica increíble. Para quienes visitan Madrid, esta pequeña muestra de Egipto debe ser una parada obligatoria.

Conoce La Puerta del Sol

Publicado el 24 junio 2017
Archivado en General | Comentar este artículo

Madrid es una ciudad encantadora, sus calles están llenas de historia y cultura, las cuales siempre invitan a descubrir y pasar un tiempo en ellas, con sus olores, sus ruidos y sus colores. Asimismo, la ciudad tiene sitios emblemáticos, que son puntos de encuentro tanto para los propios del lugar, como para los turistas que se rinden ante sus encantos.

Uno de estos lugares es la Plaza Puerta del Sol, una de las más famosas de Madrid que también alberga varios de los edificios más importantes de la ciudad y los íconos más representativos. Su construcción comenzó a mediados del siglo XVIII, en el siglo XX aún recibía modificaciones.

Entre sus rasgos más interesantes se encuentra la Estatua del Oso y el Madroño, un auténtico símbolo de la ciudad, al igual que el Reloj de la Casa de Correos, el escenario más importante de toda España durante el fin de año, pues allí desde el año 1962 los españoles se reúnen para escuchar las últimas campanadas, comer uvas y celebrar. Incluso, varias televisoras del país transmiten esta festividad.

Para los turistas, otro punto de gran interés dentro de esta plaza es el Kilómetro Cero, el lugar donde comienzan las carreteras radiales españolas y donde los turistas acuden a capturar sus mejores fotografías. Entre otras informaciones interesantes sobre la Puerta del Sol, destaca que ha formado parte de varias producciones cinematográficas y obras de la literatura, así como está presente en una obra del gran Francisco de Goya.

Por otra parte, la Puerta del Sol es también un punto de encuentro porque funciona como el nudo del transporte público, cuenta con 3 líneas del metro, líneas ferroviarias y el acceso a varias calles. Si vas a Madrid no puedes perderte un extraordinario paseo por la Puerta del Sol.

Conoce algunas curiosidades de Madrid

Publicado el 20 junio 2017
Archivado en General | Comentar este artículo

La capital de España es una ciudad increíble, además de sus típicos o emblemáticos edificios y plazas, la urbe ofrece una historia sumamente interesante en cada uno de sus rincones, vale la pena conocer cada uno de estos misterios, reír y asombrarse con ellos

Por ejemplo, es difícil imaginar una representación de Satanás en algún lugar público, pero Madrid cuenta con una, se llama el Monumento del Ángel caído y fue realizada por Ricardo Bellver. Se encuentra en el Parque del Retiro y para hacerlo más peculiar, se encuentra exactamente a 666 metros del nivel del mar.

Si se trata de más esculturas, la capital española tiene muchas, la ciudad cuenta con 11, todas de bronce y representan diferentes historias y personalidades, por ejemplo, barrenderos, estudiantes y toreros. Lo más particular es que a pesar de su aspecto tan similar, todas son obras de escultores distintos.

Otra curiosidad es el restaurante sobrino de Botín, el cual fue fundado en 1725 y tiene el premio en el libro Guinness como el restaurante más antiguo del mundo. Madrid también es la capital más elevada de Europa, se encuentra a 650 metros del nivel del mar.

Una de las leyendas más curiosas de la ciudad, es la de un duende en el Parque del Retiro, los trabajadores en el siglo XVIII decían que su belleza se debía a un duende que cambiaba las flores de lugar, para que así cada paseo fuera una experiencia distinta.

Una vez hicieron el parque público, comenzó a ser visitado por parejas y decían que quien viera al duende sería afortunado en el amor. Ahora, quienes visitan el jardín, pueden observar una escultura de José Noja creada en 1985 y la cual representa a un pequeño duende sentado sobre las piedras, que espera paciente a los visitantes.

Los Jardines de Sabatini

Publicado el 12 enero 2015
Archivado en Josep | Comentar este artículo

Los Jardines de Sabatini están situados en Madrid, junto al Palacio Real, al lado de su fachada norte. Son unos atractivos jardines, que a veces pasan desapercibidos frente a la monumentalidad del Palacio. Reciben el nombre de Sabatini porque ocupan el lugar de las antiguas Caballerizas construidas por Francisco Sabatini, Arquitecto italiano del S. XVIII, que realizó numerosas obras en Madrid como la Puerta de Alcalá, o una buena parte del Palacio Real, que acabó de edificar.

Los Jardines se llevaron a cabo en los años de la Segunda República por parte del Arquitecto Fernando García Mercadal, que ganó el concurso que se había convocado para su ejecución. Posteriormente, en 1972, se construyeron las escaleras monumentales. Tienen forma trapezoidal y están limitados por la calle Bailén al este; la Cuesta de San Vicente al norte; el Campo del Moro, al que hace de mirador, al oeste; y el Palacio Real al sur. Su estilo es el de los jardines franceses, con cuidados parterres, bellas estatuas, fuentes y un estanque, situados en tres terrazas con características paisajísticas diferenciadas.

Hay varios accesos a los Jardines: el principal, situado en la calle Bailén, en la zona más cercana al Palacio, salva un desnivel de unos 20 metros mediante una escalera de doble trazado, para llegar a la terraza inferior; frente a la entrada está la estatua de Carlos III, el primer Rey que habitó el Palacio Real.

La terraza tiene forma rectangular, con un gran estanque en la zona central, que está rodeado por plantas y las estatuas de importantes Reyes españoles como los Reyes Católicos, Jaime I el Conquistador, Felipe II, Fernando III el Santo, o Alfonso X el Sabio. Fueron realizadas en el S. XVIII con idea de colocarlas en la parte superior del Palacio, lo que no se llegó a realizar para evitar que soportara tanto peso. A los lados del estanque hay 4 zonas de parterres con setos que rodean sendas fuentes.

Desde la terraza inferior, se sube a la segunda, que tiene una forma casi triangular. Desde ella hay una fantástica vista del estanque y los parterres de la terraza inferior, y de la fachada norte del Palacio. En ésta predominan los pinos, y hay una fuente redonda de mitad del S. XX. En ella están los accesos al Jardín desde la Cuesta de San Vicente, uno de ellos también con escalera de doble entrada.

Finalmente, la tercera terraza, la más elevada, ocupa la zona este de la intermedia, y es la más pequeña. Tiene diversos parterres y grandes cedros. Las especies más abundantes en el parque son los setos de boj; los magnolios, con una espectacular floración entre Junio y Octubre; los pinos; los cipreses; y los cedros del Atlas.

Los Jardines están abiertos de 09.00 a 22.00 de Mayo a Septiembre; y de 09.00 a 21.00 el resto del año. Para llegar a los Jardines, lo mejor es utilizar el Metro, cuya estación más cercana es la de Opera. También hay diversos autobuses que tienen paradas cercanas a los Jardines: 3, 25, 39, 46, 75 y 138. Desde hace unos años, el Ayuntamiento de Madrid utiliza los Jardines como uno de los escenarios de los llamados “Veranos de la Villa”, donde se realizan espectáculos de diversos tipos y especialmente musicales. Son bastante típicos en este lugar los ciclos “Música en los Jardines” y “Sabatini Flamenco”, con conciertos y actuaciones de importantes músicos y artistas.

Plaza de Jacinto Benavente

Publicado el 9 enero 2015
Archivado en Josep | Comentar este artículo

La Plaza de Jacinto Benavente está situada en pleno centro de Madrid, a cinco minutos de la Puerta del Sol subiendo por la Calle Carretas. Es una plaza que todavía no ha cumplido un siglo, pues fue creada en los años 40 del siglo pasado (según consta en una plaza situada en su unión con la Plaza del Angel), cuando se reestructuró la zona y se derribaron una serie de edificios a ambos lados del final de la Calle Carretas, dando mayor amplitud a lo que hasta entonces había sido la Plazuela de la Aduana Vieja. La nueva plaza se dedicó al dramaturgo Jacinto Benavente, madrileño de nacimiento, que en 1922 había recibido el Premio Nobel de Literatura, y que solía tener su tertulia en un café cercano.

Es una plaza de forma romboidal en la que confluyen 8 calles; es atravesada por un paso subterráneo; y cuenta con un aparcamiento bajo la misma. Tiene importantes edificios rodeándola, el más famoso de los cuales es el Teatro Calderón (ahora Häagen-Dazs Calderón), situado en su esquina sureste. Se inauguró en 1917 con el nombre de Teatro Odeón; en 1918 pasó a llamarse Teatro del Centro; y años más tarde lo cambió a Teatro Calderón. Es un edificio singular con una amplia fachada que da a dos calles, con esquina redondeada terminada en un remate con cúpula, y unas bellas vidrieras en el vestíbulo. Tiene capacidad para unos 1.000 espectadores. Ocupa parte del solar que perteneció al antiguo Convento de los Trinitarios.

Otro edificio relevante es el situado en el espacio entre las calles Atocha y Bolsa, en la zona oeste de la plaza. Fue construido a finales del S. XVIII como Casa de los Cinco Gremios; más adelante fue subastado y adquirido en 1845 por el Banco de Isabel II, que se fusionó con el de San Carlos, y pasó a ser el Banco de España; ésta fue su sede hasta que se construyó el actual edificio en la Plaza de la Cibeles. Posteriormente estuvo la Dirección General del Tesoro y, en la actualidad está la Dirección General de los Registros y del Notariado del Ministerio de Justicia. Al comienzo de la calle de la Bolsa, está el edificio de la antigua Bolsa, que dio su nombre a la calle. En la plaza también se puede encontrar una estatua hecha en hierro y dedicada a un barrendero, como homenaje a los trabajadores que mantienen limpias las calles de la ciudad. Aunque es una plaza amplia, quizá por su escasez de zonas verdes, es más bien una zona de paso que un lugar de encuentro. La mejor manera de llegar a ella son las estaciones de Metro de Sol y de Tirso de Molina, y los autobuses 6, 26, 32, 50 y 65.

Real Jardín Botánico, junto al Prado

Publicado el 8 enero 2015
Archivado en Josep | Comentar este artículo

Fundado hace más de 250 años, el Real Jardín Botánico es uno de los orgullos de Madrid, aunque a menudo pasa desapercibido tanto para los madrileños como para los visitantes. Su mecenas fue el rey Fernando VI, aunque fue Carlos III quien ordenó el traslado a su actual emplazamiento, el Paseo del Prado, desde su lugar original en Puerta de Hierro, a orillas del Manzanares. Así, el Real Jardín Botánico fue inaugurado oficialmente en 1781. Los arquitectos encargados del proyecto fueron los mejores de la época: Sabatini (autor de los Jardines de Sabatini, los jardines pertenecientes al Palacio Real) y Juan de Villanueva (autor del Museo del Prado y el Observatorio Astronómico). Así, fueron construidas sus tres terrazas escalonadas, se mandaron expediciones a América y al Pacífico y las plantas fueron clasificadas según el método del famoso botánico y genetista Linneo. Hoy en día el Jardín Botánico de Madrid depende del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, cuenta con más de 5.000 especies de plantas y árboles de todo el mundo y realiza una gran labor científica y educativa, siendo su biblioteca, su herbario y su archivo referentes en España en materia de botánica.

El Jardín Botánico de Madrid está abierto todos los días de la semana de 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde en invierno y las 9 de la noche en verano. La entrada cuesta 2,5 €. El recinto es muy fácil de localizar, pues se encuentra contiguo al Museo del Prado. De hecho, la entrada al Jardín Botánico se realiza por la Plaza de Murillo, que es la que separa ambos recintos. Tal cercanía resulta ideal para combinar ambas visitas… si os quedan fuerzas, ya que tanto el Prado como el Botánico son enormes. Podréis moveros fácilmente por el Paseo del Prado con alguno de los muchos autobuses que lo recorren y enlazan con el Paseo de la Castellana, como el 27. La mejor forma de visitar el Jardín Botánico es sin duda a través de una visita guiada de las que se realizan todos los sábados y domingos del año a las 12 de la mañana. La visita dura unos 90 minutos y hay que reservarla con al menos una semana de antelación. Los sábados la visita es temática, mientras que los domingos es una visita general. Lo mejor es que consultéis el programa en la propia web del Jardín Botánico: www.rjb.csic.es. El precio es gratuito o mejor dicho, va incluido en la entrada. Cuando terminéis la visita podéis aprovechar para daros una vuelta por la Cuesta de Moyano, un mercadillo permanente de láminas y libros antiguos y más tarde descansar los pies en el Retiro para luego dirigiros o bien a la Plaza de la Independencia para visitar la Puerta de Alcalá, o bien hacia Atocha, donde está el Museo Reina Sofía de Arte Contemporáneo.

La Fuente de Neptuno, plaza de Cánovas del Castillo

Publicado el 2 enero 2015
Archivado en Josep | Comentar este artículo

La Fuente de Neptuno, situada en la madrileña plaza de Cánovas del Castillo, fue construida a finales del siglo XVIII utilizando un claro estilo neoclásico. Aunque actualmente se encuentra en esta ubicación, cuando se creó estaba situada justo enfrente de otra fuente mítica en Madrid, la Fuente de Cibeles.

Para elaborar la fuente, a la que querían dar un toque grecorromano, se utilizó mármol blanco traído expresamente para ello desde Toledo. Su céntrica ubicación, muy próxima tanto al Museo del Prado como al Museo Thyssen, la convierten en un lugar que raramente se puede escapar de la visita y recorrido por Madrid. En el centro de la fuente se encuentra el Rey Neptuno, subido a un carruaje que en realidad es una concha, y que está tirado por caballos de mar. En los brazos, Neptuno tiene un tridente y una serpiente enroscada. Además, en la fuente se pueden apreciar varias figuras de delfines y focas, estando en posición de nadar alrededor del carruaje, y es desde estas figuras por donde salen los chorros de agua.

Además de la fuente en sí, en esta zona se encuentran muchos de los hoteles y edificios más apreciados de Madrid, además de contar en sus alrededores con varios jardines y monumentos famosos. En las inmediaciones de la plaza se encuentran el Hotel Ritz y el Hotel Wellington, y los Museos del Prado y el Thyssen, además de el Jardín Botánico, y muy cerca el famoso Parque del Retiro.

Siempre considerada un poco rival de la Fuente de Cibeles, la Fuente de Neptuno no tiene nada que desmerecerla, ya que es igual de conocida en Madrid, sobre todo para los hinchas del Atlético de Madrid, quienes la eligieron como lugar de referencia para celebrar sus títulos. Es aquí donde se reúnen los hinchas del equipo y donde el propio equipo acude a poner la bufanda a Neptuno cuando celebran algún título. La Fuente de Neptuno es una atracción que no pasa desapercibida. Estando tan cerca de otros sitios de interés es una pena no dedicarle una visita. Es una plaza muy transitada y con mucho tráfico, por lo que es un poco complicado sacar una foto a la fuente en la que no aparezca ningún coche, y por supuesto, no se puede cruzar hasta la fuente.

El palacio de la música, el palacio Bauer

Publicado el 1 enero 2015
Archivado en Josep | Comentar este artículo

Muy cerca del metro de Noviciado, en el área de Madrid cercana a la Gran Vía y la Plaza de España, se encuentra el llamado Palacio de Bauer o de los Marqueses de Guadalcázar. Este lugar, antaño un solar perteneciente a los jesuitas pasó a manos del marquesado y en el siglo XVIII se erigió esta residencia de un estilo exterior basado en arcos de sillería de zócalo, remates y molduras en piedra blanca y ladrillo para las dos fachadas, una en la calle San Bernardo y la otra en la Calle Pez.

El Palacio cambió de nombre a Bauer cuando, en el siglo XIX, una familia de grandes banqueros la adquirió realizando una reconstrucción bastante importante con la ayuda del arquitecto Arturo Mélida y Alinari. Durante el siglo XIX y el XX, gracias al movimiento que sus dueños daban al edificio, éste se convirtió en uno de los lugares más famosos de Madrid. Por este entonces, la joya arquitectónica del edificio era su salón de bailes que, entre 1940 y 1943 fue transformado en un salón de actos tras pasar el edificio a ser propiedad del estado, que también remodeló, sobre todo, el interior del Palacio.

Desde entonces, el edificio se convirtió en sede de Escuelas de Danza y Música hasta que en 1972, dado su deterioro, se acometió una importante reforma para devolverle su estilo de la familia Bauer, al menos en la parte interior del Palacio. Cosa que se consiguió gracias al arquitecto Manuel González Valcárcel y ya en 1972 fue declarado Monumento Nacional, sobre todo por su interior. Hasta el día de hoy, en las dependencias del Palacio de Bauer, se encuentran, por un lado, la Escuela Superior de Canto y, por otro, la Sociedad de Amigos de la Música.

Toda la decoración y salas interiores están acondicionadas para el estudio y el disfrute de la música. Existen más de 30 aulas para los alumnos, además de 4 cabinas, camerinos, biblioteca, cafetería, sala de vídeo y un gran salón de actos para conciertos a los que se puede asistir de forma regular siguiendo un poco la actualidad musical de Madrid.

Para alcanzar el Palacio, si nos encontramos en la Plaza de España, podemos seguir la Calle de los Reyes hasta llegar justo frente a él. Desde la Calle Gran Vía, solo tendremos que seguir la Calle San Bernardo y el palacio aparecerá a nuestra derecha. También, si optamos por viajar en metro, la estación de Noviciado es la más cercana.

Sigue buscando »