La plaza de Callao

Publicado el 29 Diciembre 2014
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Punto de encuentro en la Gran Vía madrileña, centro neurálgico que aúna diferentes maneras de concebir el ocio en nuestros días (paseos, compras, cines, bares…), la plaza de Callao es eso y un poco más: es un símbolo de Madrid y de la fusión entre lo tradicional y lo moderno. Cada rincón está cargado de historia y de miles de historias que conocen sólo sus protagonistas. La plaza debe su nombre a la batalla naval que ocurrió el 2 de mayo de 1886 en las costas de Callao en Perú.

En sus orígenes era una pequeña plaza situada entre las calles de Preciados y Jacometrezo. La reforma de la Gran Vía en 1910 benefició positivamente a la plaza, pues en 1917 su tamaño ya era similar al que ahora tiene. Cuando acabó la Guerra Civil se abrió la primera tienda en Callao, presagiando así su futuro como lugar de compras y ocio. Pasó por más reformas: en el 1960 y en el 2005, año en que se consiguió peatonalizar del todo y eliminar así la fila de autobuses que aguardaban en la plaza a sus viajeros.

Hubo un tiempo en que Callao podía presumir de sostener a los edificios más grandes de Madrid. Estos edificios tienen actualmente muchos competidores que los superan en tamaño, aunque no por ello los ganan en majestuosidad. Uno de ellos es el edificio Carrión, construido en 1933. Es quizá el más retratado de esta plaza y el que le ha infundido el carácter moderno y cosmopolita que tiene. El cartel publicitario de Schweppes que ostenta es uno de los faros de la Gran Vía madrileña. El Palacio de la Prensa data de 1928 y es el lugar idóneo para todos los cinéfilos nostálgicos que quieren evitar las multisalas pero no quieren prescindir de los estrenos novedosos de la cartelera. Es la única sala de cine donde los grandes carteles que anuncian las películas se siguen pintando a mano y lucen en el edificio como verdaderas obras de arte. Hay más cines en esta plaza. Los cines Callao se ubican en otro gran edificio de igual nombre. Ofrecen “sesiones golfas” los fines de semana. Otro edificio emblemático es el que alberga la tienda Fnac, lugar de encuentro de jóvenes y no tan jóvenes para conocer las últimas novedades en tecnología, música, video y lectura a precios competitivos.

Por último, para relajarse de las compras, cine y encuentros, la famosa chocolatería Valor, en la calle Postigo de San Martín 7, prácticamente en la plaza. Es un lugar visitado por madrileños y sobre todo por turistas, que no dudan en hacer cola incluso en las frías tardes invernales de domingo para conseguir una mesa agradable donde degustar un exquisito chocolate con churros o porras. A la plaza de Callao se puede acceder por la Gran Vía o desde Sol por la calle Preciados. Hay estación de metro en la propia plaza en el que paran las líneas 3 y 5.

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