Museo Thyssen

Publicado el 20 diciembre 2014
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“El talento del artista es un don para el mundo. Cuando empecé mi colección el principal capital que poseía eran mis ojos, que son un don de Dios.” Con estas palabras presentaba el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza la colección que comenzó su padre y que él había ampliado hasta los 775 cuadros y se exponían al púbico en el palacio de Villahermosa en Madrid.


El palacio abrió sus puertas, convertido en el Thyssen-Bornemisza el 10 de octubre de 1992. El palacio en sí es una obra de gran valor arquitectónico, representante del neoclasicismo madrileño. Se construyó a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Consta de tres plantas en las que se han distribuido las obras según la luz, lo que hace que las más antiguas estén en la segunda, el lugar más claro. Así que si se quiere visitar la exposición siguiendo un orden cronológico se debe empezar por esta segunda planta, descender a la primera y, por último, la planta baja.

El piso segundo muestra obras de los llamados primitivos italianos (siglo XIV) hasta la pintura holandesa del siglo XVIII, pasando por el estilo gótico, quattrocento, renacimiento, pintura italiana, alemana y neerlandesa del siglo XVI, hasta pintura flamenca e italiana del XVIII. Las obras estrella (desde mi punto de vista amateur) son el Retrato de Giovanna Tornabuoni de Domenico Ghirlandaio (1489 / 90), La Anunciación de El Greco (1597 / 1603) y la Vista de la plaza de San Marcos en Venecia de Canaletto (1723 / 24).

La planta primera empieza mostrando pintura holandesa del XVII, seguida por los estilos rococó y neoclásico, la pintura norteamericana y europea del XIX , pintura impresionista, postimpresionista, fauve y expresionista. Dado que el impresionismo tiene muchos adeptos, esta colección hará las delicias de aquellos a los que les interese recrearse en la contemplación de la Bailarina basculando de Degas (1877 / 79), los Descargadores en Arles de Van Gogh (1888) o El Deshielo de Véthevil de Monet (1881), por poner un ejemplo. Max Beckman, Franz Mara y Munch también tienen obras representativas de sus pinceles en esta planta.

La planta baja está dedicada a las vanguardias, tanto en Europa como en Estados Unidos. Podemos ver obras maestras de Edward Hopper, Dalí, Pollock y Kandinsky entre otros. Es en esta planta donde se muestran las exhibiciones temporales que suelen tener un notable interés y una gran afluencia de espectadores, con lo cual es recomendable reservar la entrada por internet para evitar colas en www.museothyssen.org. En esta misma planta encontraremos una cafetería y una tienda, por si decidimos llevarnos un recuerdo. Hay para todos los gustos y bolsillos.

El museo se encuentra en el conocidísimo Paseo del Prado de Madrid. Las estaciones de metro más cercanas son Atocha (línea 1) y Banco de España (línea 2).

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