El Palacio de la Zarzuela, residencia familiar de los reyes

Publicado el 1 Enero 2015
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En el siglo XVII el rey Felipe IV ordenó la edificación de un pequeño palacete, a modo de pabellón de caza, para sus cacerías en una zona próxima al centro de Madrid llamada La Zarzuela, por la abundancia de zarjas. Los trabajos de construcción se llevaron a cabo bajo proyecto y dirección del arquitecto Juan Gómez de Mora, creando un edificio rectangular con techo de pizarra y dos alas laterales.

En el siglo XVIII el rey Carlos IV ordenó ampliaciones y modificaciones del palacio, al gusto de la época, y lo completó con adornos y decoraciones exquisitas, tapices, porcelanas, muebles majestuosos, y una preciosa colección de relojes antiguos. Durante la guerra civil española el palacio sufrió daños importantes, lo que obligó a efectuar nuevas reformas y restauraciones interiores, hasta llegar a su estado actual.

En el entorno del palacio se encuentra el monte de El Pardo, con una cuidada vegetación y rica fauna, compuesta de ciervos, jabalíes y gamos. El Palacio de la Zarzuela es desde el año 1963 la residencia familiar de los reyes de España, que dispone de un palacete anexo de reciente construcción. La residencia oficial de la familia real española es el Palacio Real, pero en la práctica queda reservado para actos protocolarios y recepciones internacionales.

El Palacio de la Zarzuela dispone de tres plantas. En la planta semisótano se ubican los cuartos desvanes, los servicios de cocina, office y del personal de servicio. En la planta baja se encuentra el despacho del rey, la sala de trabajo de su equipo de ayudantes, la biblioteca, el comedor y la sala de visitas. En la planta alta se encuentran los dormitorios, salas de estudio, y habitaciones de invitados. En una de las alas están las habitaciones privadas de la Familia Real. En la otra ala se ubican las dependencias de protección y seguridad y las oficinas de administración. El recinto se completa con unos bellos jardines, una zona deportiva, una ermita y un helipuerto.

La fachada principal del palacio posee unas líneas bastante sencillas y austeras, con evidente ausencia de ostentación ni lujo. Posee paramentos de ladrillo rojizo, y diversos relieves aristados mediante piedras careadas. Destacan cuatro grandes ventanales en la planta baja, y cuatro de menor tamaño en la planta alta. La puerta de entrada tiene una escalinata de acceso.

Plaza y casas de la Villa y de Cisneros

Publicado el 1 Enero 2015
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La Casa de la Villa, la Casa de Cisneros y la Casa y Torre de los Lujanes son los tres edificios principales y más antiguos de la Plaza de la Villa, donde se encuentra todavía una de las sedes del Ayuntamiento de Madrid. Esta plaza es tan antigua como el propio Madrid y su existencia data de la propia Edad Media, cuando en ella se cruzaban el Camino de Guadalajara con el camino del Sur.

Para haceros una idea de cómo es esta pequeña plaza ubiquémonos frente a ella con el Paseo de Bailén a Occidente y la Plaza de Sol a Oriente. Frente a nosotros, en la parte izquierda, veremos una pequeña calle, de las más estrechas de Madrid, llamada del Codo, que girará a la derecha hasta la calle Sacramento y rodea a la Casa y Torre de los Lujanes, un edificio construido en el siglo XV en estilo gótico-mudéjar. Por este edificio hacia abajo encontramos la Calle del Cordón que también nos llevaría a Sacramento. A la derecha, todavía en la Plaza de la Villa, se encuentra la Casa de Cisneros, casa-palacio construida en 1537 para el sobrino del famoso Cardenal Cisneros, Benito Jiménez.

Con un estilo plateresco inicial, en el siglo XX su fachada fue restaurada para adecuarla al estilo de la Casa de la Villa, aunque la fachada que da a la calle del Sacramento, siguiendo la calla del Cordón hacia abajo, corresponde al estilo de construcción inicial: sus ventanas y su terraza superior con una arco de sillería son muy interesantes para los aficionados a la arquitectura. No obstante, en el Palacio, durante los últimos cuatro siglos, han vivido y fallecido personajes tan importantes el Conde de Romanones o Ramón María Narváez.

Dado que el edificio está ahora ocupado por el Ayuntamiento de Madrid, no admite visitas, excepto en contadas ocasiones. Junto a este edificio, a nuestra derecha se encuentra la Casa de la Villa. Separando estos dos edificios, se encuentra un pequeño pasadizo decorado con un pequeño arco y construido en el siglo XX. Este pasadizo es también un pequeño pasillo entre las dos casas. En concreto la Casa de la Villa, fue construida entre 1645-1693 en un solar donde se encontraban las viviendas del Marqués del Valle, Don Juan de Acuña.

Con el diseño del arquitecto Juan Gómez de Mora se llevó a cabo la edificación y en 1693 se inauguró la nueva sede del Ayuntamiento de Madrid, sede que así lo ha sido hasta el año 2007 cuando se decidió trasladar al gobierno de la Villa al antiguo edificio de correos. Su interior posee un diseño clásico donde destaca el Patio de Cristales cubierto con una impresionante vidriera. El salón de Plenos, también cuenta con algunos frescos y decoración del siglo XVII. Visitar la Plaza de la Villa implica conocer, junto con el área del Palacio Real, la ermita de San Isidro, una de las zonas más antiguas de Magerit, como la llamaban los árabes en el siglo X. Además de la plaza, estaríamos en pleno centro de Madrid con la Plaza de Sol, el Barrio de Huertas y otros lugares a unos minutos andando.

Maravilloso jardín, El Campo del Moro

Publicado el 31 Diciembre 2014
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Situado en pleno corazón de la ciudad de Madrid, nos encontramos con el maravilloso jardín conocido como el Campo del Moro, que fue declarado Bien de Interés Histórico en el año 1931. Es uno de los tres jardines que rodean el Palacio Real, junto con los Jardines de Sabatini y la Plaza de Oriente. Su forma rectangular se extiende desde la misma fachada del palacio hasta el Paseo de la Virgen del Puerto, y desde la conocida Cuesta de la Vega hasta el Parque de Atenas, ocupando un tamaño de 20 hectáreas, unos 200.000 m2.

Su curioso nombre es adoptado en el siglo XIX y es debido a que supuestamente un general musulmán acampó en ese mismo lugar con su ejército en su intento por reconquistar Madrid en el año 1109. La idea de levantar esta gran zona verde y de ocio se remonta hasta el reinado de Felipe II, quien encarga un proyecto para salvaguardar el área de desnivel existente entre el Real Alcázar (lugar que actualmente ocupa el Palacio Real) y el río Manzanares. Sin embargo los trabajos nunca llegan a realizarse, como tampoco se plasman los proyectos promovidos posteriormente por los monarcas Felipe IV, Felipe V y Carlos III, fundamentalmente por la falta de recursos económicos y la escasez de agua. Finalmente en el año 1844 se encarga al arquitecto Narciso Pascual y Colomer un nuevo diseño, quien traza las líneas generales del Campo del Moro vigentes a día de hoy. También se encarga de levantar el paseo principal del parque conocido como las Praderas de las Vistas del Sol (que comunica el Palacio Real con el río Manzanares) y de añadir las famosas fuentes de los Tritones y de las Conchas.

Posteriormente el arquitecto Ramon Olivia proyecta nuevos paseos en el jardín siguiendo un modelo romántico. En 1890, durante el periodo de regencia de la reina María Cristina, se lleva a cabo una importante restauración del recinto siguiendo el estilo de los jardines ingleses de la época. El Campo del Moro está delimitado por una pared sobre la que descansa una verja de forja que tiene tres entradas, una situada en la Cuesta de San Vicente, otra en la Cuesta de la Vega (estas dos con acceso restringido) y la última en el Paseo de la Virgen del Puerto.

El Campo del Moro es famoso por los paseos y las fuentes, pero también tiene otros lugares destacados que merecen una mención especial, como la Gruta de Juan de Villanueva, los múltiples parterres, los estanques, las pequeñas fuentes llamadas rocallas, las estatuas de diferentes personajes como Isabel II, el Chalecito de la Reina, el Chalé del Corcho o el Museo de Carruajes.

La entrada al recinto es gratuita y el horario de visitas de octubre a marzo es de lunes a sábado desde las 10:00h a las 18:00h, ampliándose de 09:00h a 18:00h los domingos y festivos. El resto del año el jardín abre sus puertas de 10:00h a 20:00h de lunes a sábado y de 09:00h a 20:00h los domingos y festivos. El acceso no está permitido durante la celebración de actos oficiales y los días 1 y 6 de enero, el 1 y 15 de mayo, el 12 de octubre, el 9 de noviembre y los días 24, 25 y 31 de diciembre. La dirección del Campo del Moro es Paseo de la Virgen del Puerto S/N y existen múltiples combinaciones de transporte público para llegar hasta allí. Podemos utilizar las líneas 6 y 10 de metro y apearnos en las pararas de Ópera y Príncipe Pío respectivamente. Si optamos por tomar el autobús urbano, las líneas 1, 3, 25, 33, 39, 41, 44, 46, 62, 74, 133, 148, 202 y C nos dejan bien cerquita. Otra opción es utilizar el servicio de tren y bajarnos en la estación de cercanías de Príncipe Pío. Para responder a cualquier duda relacionada con el Campo del Moro disponemos del número de teléfono 91 542 00 59.

Majestuoso Puente de Toledo, churrigueresco

Publicado el 31 Diciembre 2014
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En el centro de la ciudad de Madrid, cerca del estadio Vicente Calderón, se encuentra el majestuoso Puente de Toledo, que cruza el rio Manzanares en dirección sur. Fue construido a partir del año 1718 en estilo barroco churrigueresco, según proyecto del prestigioso arquitecto Diego de Ribera, para reemplazar a otro puente anterior destruido por una fuerte riada. Los trabajos se realizaron gracias al impulso del Marqués de Vadillo, don Francisco Antonio de Salcedo. En el año 1956 fue declarado Monumento Histórico Artístico de España.

El puente se soporta en una estructura de grandes sillares de granito, con un tramo central compuesto de nueve poderosos arcos de medio punto con sólidos contrafuertes y tambores que se terminan con pequeños balconcillos. Tiene una anchura de casi 5 m. en la parte central o tablero. Los pilares del tramo central tienen forma cilíndrica, pero descansan sobre un tajamar de curiosa forma piramidal. El tajamar tiene la función de resistir las embestidas de las aguas y canalizarlas hacia ambos lados. A cada extremo del tablero central se termina con rampas que enlazan con las dos orillas. En el tramo central destacan dos bellas hornacinas, a modo de templetes, que presentan elementos decorativos de estilo churrigueresco y contienen figuras talladas en piedra caliza que representan a los principales patrones de la ciudad, San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza. Se ejecutaron el año 1723 de la mano del escultor Juan Alonso Villabrille, famoso artista asturiano afincado en Madrid.

El estilo arquitectónico churrigueresco es una variante tardía del barroco, que presenta la peculiaridad de que el origen de su denominación es el apellido Churriguera, que ostentaban una saga de importantes arquitectos barrocos españoles de la época. Se consideraron churriguerescas todas las edificaciones barrocas que presentaban una abigarrada ornamentación y una composición muy dinámica de influencias platerescas. En la arquitectura española algunos de los edificios más importantes de este estilo son la Plaza Mayor de Salamanca, o la Ermita de la Vera Cruz de Salamanca.

En las últimas décadas del siglo XX el puente ha sido rehabilitado en varias ocasiones, restaurando sus elementos de mayor valor monumental, y se han transformado las orillas del río para convertirlas en jardines y paseos peatonales que permiten apreciar mejor la grandeza de este antiguo puente.

El barrio de Las Letras

Publicado el 31 Diciembre 2014
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El madrileño Barrio de las Letras es uno de los más vivos de la ciudad, así como un centro cultural, social, comercial y de ocio de referencia. Abarca el espacio situado entre la Puerta del Sol, bajando por la calle de Carretas hasta Atocha en su intersección con el Paseo del Prado, de allí subiendo hasta la Plaza de las Cortes, donde torcemos a la izquierda para tomar la Carrera de San Jerónimo, que nos vuelve a dejar en nuestro punto de partida, Sol.

Su historia se remonta al Siglo de Oro español y debe su nombre a que muchos de los más famosos escritores, como Quevedo, Cervantes, Lope de Vega o Góngora, hicieron de este barrio su residencia durante los siglos XVI y XVII. Además, allí estaban situados los dos principales corrales de comedias de la época: el Teatro del Príncipe y el de la Cruz. Hoy en día la mayoría de edificios del Siglo de Oro han desaparecido y sólo se conservan la casa museo de Lope de Vega, la iglesia de San Sebastián y el Convento de las Descalzas.

Su importancia cultural hoy en día sigue estando viva y de hecho los tres museos de arte más importantes de Madrid limitan directamente con el barrio, al que no en vano se le conoce como el Eje del Arte. Tales museos son, por supuesto, El Prado, el Thyssen y el Reina Sofía. Además en el Barrio de las Letras se encuentra el Ateneo, el Círculo de Bellas Artes, el Teatro de la Comedia o el Teatro Español, que ofrecen obras clásicas.

La vida comercial del barrio es también muy intensa y en él se mezclan los establecimientos más tradicionales, como tiendas de alimentación gourmet, anticuarios, librerías y joyerías, con los establecimientos más modernos y vanguardistas: solo en galerías de arte el barrio cuenta con unas quince.

La vida nocturna gira entorno a la Plaza de Santa Ana y de la calle de las Huertas, una zona llena de bares y restaurantes. El hotel ME Reina Victoria domina la plaza y su bar The Penthouse ubicado en el ático es uno de los referentes de la noche madrileña. Asimismo lo es la terraza del hotel Urban (Carrera de San Jerónimo 34) y que está muy de moda para las noches de verano. Decoración elegante, música chill out, carta de cócteles y ambiente chic son algunas de sus características y aunque el precio de estos dos es más bien alto (unos 15€ por copa), merecen la pena por la experiencia y las vistas. O si prefería un ambiente más informal, la zona de Huertas es uno de los centros de la vida nocturna de Madrid y encontraréis decenas de bares de tapas y de copas, así como de restaurantes para todos los gustos. Además, hay varios locales para escuchar música en directo, como el Café Central, famoso por sus conciertos de jazz.

Durante el día hay infinidad de pequeños cafés y terrazas muy agradables para conversar, desayunar mientras se lee el periódico tranquilamente o pararse a descansar de un agitado día de turismo o compras.

Si vais a visitar Madrid y estáis pensando en alojaros en el centro, el Barrio de las Letras puede ser una buena opción, ya que está muy bien surtido de hoteles de categoría, así como de hostales más modestos.

Museo Nacional de Antropología de Madrid

Publicado el 30 Diciembre 2014
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El Museo Nacional de Antropología de Madrid es considerado el más importante de España en su campo. Se encuentra situado en la conocida Milla de la Cultura madrileña, una zona en la que podemos encontrar numerosos museos y galerías. Llegar hasta este museo es muy fácil, ya que se encuentra justo al lado de la conocidísima estación de Atocha. Tanto por metro, tren o autobús podemos llegar casi hasta la misma puerta. También se puede llegar caminando por el Paseo del Prado, un recorrido muy agradable y recomendado.

El precio del museo es únicamente de 3 euros la entrada general y 1,50 la reducida. La verdad es que está muy bien y por ese precio merece la pena visitarlo. El día que fuimos nosotros no había mucha gente, y se puede ver toda la exposición tranquilamente. El horario de apertura es muy amplio, de 9 y media de la mañana a 8 de la tarde de martes a sábado y los domingos de 10 de la mañana a 3 de la tarde.

El edificio del Museo fue construido entre 1873 y 1875, originalmente para ser utilizado como vivienda. Es de estilo neoclásico, con fachada acabada en forma triangular, columnas y material blanco. Quizás no parece un gran edificio a primera vista, sobretodo en cuanto a dimensiones, pero hay que tener en cuenta que fue construida para ser una casa y no un museo. Una vez entras al museo está la taquilla, no hay tienda de regalos, pero allí mismo puedes comprar algún libro con información relacionada con el museo y sus exposiciones. Seguimos avanzando y accedemos a un patio interior, con techo acristalado, en el que podemos ver las diferentes alturas del edificio. La colección del museo se divide en las tres plantas del edificio.

En las diferentes salas podemos ver todo tipo de elementos de culturas de todo el mundo. Entre ellos instrumentos musicales, utensilios cotidianos, trajes y accesorios corporales o armas, todos ellos ordenados por las diferentes culturas que se ven representadas en el museo, como la hindú, la filipina, la islámica, la budista y diferentes culturas nativas americanas y africanas. En general el Museo tiene una colección bastante entretenida y didáctica ya que se puede llegar a conocer un poco más las costumbres y tradiciones de estas culturas a través de diferentes artículos y explicaciones. La zona en la que se encuentra el Museo de Antropología es perfecta para seguir nuestra visita cultural por los diferentes museos de Madrid.

La plaza de Colón

Publicado el 30 Diciembre 2014
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Situada en el barrio madrileño de Alonso Martínez, la plaza recibe su nombre en honor al navegante, cartógrafo, almirante y descubridor de América, el gran Cristóbal Colón. La Plaza de Colón es un lugar muy transitado en cualquier época del año, tanto por los residentes en Madrid como por los miles de visitantes que recorren la ciudad, y se encuentra delimitada por importantes y céntricas calles como Jorge Juan, Goya, Serrano o Génova, además de los paseos de Recoletos y de la Castellana.

Dentro de la Plaza de Colón están los famosos Jardines del Descubrimiento, el hoy Teatro Fernán Gómez (anteriormente conocido como Centro Cultural de la Villa) y cómo no, el majestuoso monumento dedicado a la persona de Cristóbal Colón. Este monumento es el símbolo emblemático de la plaza y su construcción data de los años 1881 a 1885, tomando para su construcción un estilo neogótico. Está formado por una base cuadrangular con relieves y un pilar octogonal sobre el que se erige la estatua del navegante de 3 metros de altura. La base y el pilar son de piedra y fueron elaborados por Arturo Mélida, mientras que la figura esta esculpida en mármol y fue obra de Jerónimo Suñol, escultor también de la estatua de Colón que se encuentra situada en el Central Park de New York.

En 1977 se instalaron dentro del recinto de los Jardines del Descubrimiento un conjunto escultórico formado por tres grande esculturas llamadas Las Profecías; La Génesis y el Descubrimiento, todas ellas realizadas en hormigón y con inscripciones y relieves. Dentro de los Jardines del Descubrimiento se iza una enorme bandera de España, sobre un mástil de acero de 19 toneladas y una altura de 50 metros. Ésta es sin duda la bandera española más grande del mundo, con unas dimensiones de 290 m2 y 25 Kg de peso. En la cúspide del mástil una cabeza giratoria hace que la gran bandera ondee siguiendo la dirección con la que sople el viento.

Aledaños a la plaza tenemos edificios tan importantes como la Biblioteca Nacional, el Museo Arqueológico Nacional, la Torre de Colón y El Museo de Cera… En los últimos años, la Plaza de Colón ha sido escenario de los más diversos eventos, como la recepción de la selección española de fútbol tras ser proclamada Campeona de Europa, o la celebración de ritos religiosos multitudinarios. La Plaza de Colón está abierta al público los 365 días del año y en su interior hay zonas en las que dispone de WI FI gratis.

La parada de metro más cercana para acceder a la plaza es la estación de la línea 4 de metro que lleva su mismo nombre, Colón, aunque si queremos dar un pequeño paseo podemos bajarnos en paradas aledañas como Alonso Martínez, Serrano o Velázquez. También la estación de tren de cercanías de Recoletos nos deja muy cerquita de la Plaza de Colón.

Monasterio de las Descalzas Reales

Publicado el 30 Diciembre 2014
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En pleno centro histórico de Madrid se sitúa el monasterio de las Descalzas Reales. Se trata de un convento de monjas de clausura fundado en 1559 por Juana de Austria, hermana del rey de España Felipe II.

Es un edificio religioso del siglo XVI que alberga numerosas e importantes obras de arte de afamados artistas como Tiziano, Zurbarán, Juan de Mena…debido a que muchas damas de la realeza y nobleza se recluían en el monasterio. Su fachada contrasta con la extraordinaria decoración que se descubre al entrar en su interior, conserva una gran colección de pinturas, esculturas, tapices y orfebrería religiosa. En la actualidad, una parte del monasterio es museo que se puede visitar.

El edificio se alza en la plaza de las Descalzas, cerca de la Puerta del Sol. Antaño en su lugar hubo un palacio, uno de los primeros que tuvo Madrid. En el siglo XVI el palacio pertenecía al tesorero imperial Alonso Gutiérrez, por lo que en más de una ocasión el emperador Carlos I se alojó allí. De hecho, en él nacieron varios de sus hijos, entre ellos, Juana que más tarde fundaría el monasterio de las Descalzas Reales. Fue en el año 1557, tras enviudar del príncipe de Portugal, cuando lo fundó y vivió allí hasta su muerte. Su sepultura se encuentra en una capilla junto a su escultura orante en mármol blanco. En el claustro se hallan también las tumbas de Alfonso y Gonzalo de Borbón, junto a la del hijo mayor del primero, Francisco de Asís.

En 1558 el Duque de Gandía, envió al monasterio desde el convento de Santa Clara de Gandía una comunidad de monjas clarisas. Eligiendo como abadesa a sor Francisca de Jesús, pariente del duque, que no llegó a habitarlo pues murió en Valladolid antes de concluir las obras de transformación del antiguo palacio en convento. La siguiente abadesa igualmente murió cuando la comunidad todavía habitaba la casa-palacio de Gutiérrez.

En 1559, se celebró una gran fiesta de inauguración del monasterio, a pesar de que la iglesia no estaba todavía construida. Hubo una procesión en la que participó Felipe II y la familia real. Finalmente, en 1564 concluyó la construcción de la iglesia.

El espacio que ocupaba el monasterio era enorme, tenía una gran huerta, la iglesia y las estancias monacales. Posteriormente, se creó una residencia para niñas, una tahona o zona para elaborar pan y una casa de misericordia. Cuenta con espacio para 33 monjas de clausura. En aquella época era costumbre que las mujeres de la realeza y la alta aristocracia ingresaran en los conventos, realizando importantes regalos y donaciones. De hecho, María de Austria (hermana de Juana) ingresó también en el monasterio de las Descalzas reales junto a su hija en el año 1580, tras enviudar de su marido el emperador Maximiliano II de Habsburgo.

Durante la Guerra Civil Española el monasterio fue desalojado de su comunidad de monjas, junto a sus obras de arte. Sobre el monasterio cayeron algunas bombas que produjeron varios desperfectos, por lo que fue restaurado durante esos mismos años realizando algunos cambios. Una vez finalizada la guerra civil, regresaron las monjas al monasterio junto con las obras de arte. En la actualidad, el coro de la Iglesia es la zona donde las monjas rezan, cantan y siguen la misa sin perder su intimidad. En esta parte, destacan los retratos de Juana de Austria y las tumbas de su hermana, la emperatriz María y su hija Margarita.

A finales del siglo XX se construyó en la plaza de las Descalzas un parking subterráneo cuyas obras afectaron al edificio. Con tal motivo, se restauró nuevamente el monasterio y se acondicionaron algunas dependencias para las visitadas turísticas. El proyecto de restauración lo llevó a cabo el Marqués de Lozoya, Consejero de Bellas Artes del Patrimonio Nacional. El claustro o patio de clausura del monasterio de las Descalzas, es conocido por las procesiones que se celebran en él en Semana Santa. Especialmente la del Viernes Santo, cuando sale el Santo Entierro con música de la época de la fundación del convento.

Los miércoles y jueves por la tarde, el acceso al monasterio es gratuito.

El Faro de Moncloa

Publicado el 30 Diciembre 2014
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El Faro de Moncloa es la Torre de Iluminación y Comunicación de Madrid. Está situado el noroeste de la ciudad, a solo unas pocas paradas de metro del centro. Para llegar hasta aquí lo más cómodo es utilizar el metro, yendo hasta la parada Intercambiador de Moncloa, que es la más cercana. También se puede ir en autobús o incluso andando si tenemos ganas de pasear. Nada más salir de la estación del metro se ve la torre.

Tiene más de 100 metros de altura, con un mirador en la parte superior. Para subir había que pagar una entrada de unos 2€. Después de comprar la entrada entras en un ascensor que te sube hasta los cielos de Madrid. Una vez arriba te encuentras en una estancia semicircular, con la pared exterior toda acristalada. En el centro de la estancia hay una especie de tarima, que sirve sobre todo para sentarse en el escalón a mirar la ciudad. La verdad es que las vistas desde el mirador son espectaculares, se puede ver gran parte de la ciudad de Madrid bastante bien y el resto se ve a lo lejos. Previa a los ventanales del mirador hay una barandilla en la que podemos encontrar unos paneles explicativos sobre lo que podemos ver desde ese punto. Se trata de unas fotos con los puntos más interesantes marcados y alguna pequeña descripción. En el mirador no hay ningún restaurante o cafetería como si los hay en otros similares de otras ciudades. La entrada nos permite estar arriba todo el tiempo que queramos.

El Faro de Moncloa está situado muy cerca de la zona norte del Parque de Oeste, así que es una buena idea pasear un rato. En este parque podemos disfrutar de las zonas verdes y de las vistas desde lejos de la Torre de Iluminación y Comunicación. Visitarla por la noche también es un espectáculo digno de ver por dos motivos. El primero es que la propia torre se encuentra iluminada y está muy bonita de ver. El segundo es que si te encuentras en el mirador cuando está anocheciendo o ya ha anochecido puedes ver la ciudad de Madrid iluminada.

La cuesta de Moyano, de Claudio Moyano

Publicado el 29 Diciembre 2014
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La Cuesta de Moyano (oficialmente la calle de Claudio Moyano) es uno de los rincones más típicos de Madrid. Está situada en el extremo del Jardín Botánico más cercano a Atocha y es una bonita calle peatonal que conecta el Paseo del Prado con el Retiro.

La Cuesta de Moyano es famosa porque en ella hay dispuesta unas casetas en las que se venden libros, en su gran mayoría de segunda mano. Esto tiene su origen en los puestos de los mercados ambulantes que eran típicos en Madrid durante el siglo XIX, uno de los cuales tenía lugar frecuentemente en Atocha y en él se solían vender libros. A principios del siglo XX el sector de los libreros se independizó para establecerse en el Paseo del Prado frente al Jardín Botánico. Sin embargo, el que era su director en aquella época protestó al Ayuntamiento y los libreros fueron obligados a trasladarse a la calle de Claudio Moyano, donde han estado de forma más o menos continua excepto períodos de obras. Son 30 casetas de madera construidas en estilo clásico, de las cuales la primera caseta pertenece al Ayuntamiento de Madrid, que en ella vende sus propias publicaciones.

Además, en la Cuesta de Moyano hay dos monumentos. El primero de ellos es en conmemoración a Pío Baroja, que siempre apoyó a este gremio de libreros. La estatua fue trasladada desde el cercano parque del Retiro, donde se encontraba con anterioridad. El segundo monumento es en honor a Claudio Moyano, quien fue un político y jurista del siglo XIX. Curiosear entre los puestos de libros de la Cuesta de Moyano es una experiencia agradable para pasar una soleada mañana de domingo sin prisas, después de haber visitado el Museo del Prado, el Real Jardín Botánico, el Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía en Atocha, el Caixa Forum o de camino al parque del Retiro.

Entre los libros que se pueden encontrar están los clásicos, libros descatalogados, chollos, libros antiguos y de coleccionista pero también novedades. Los puestos están abiertos todos los días de la semana de 9 de la mañana a 2 de la tarde y de 5 a 8 de la tarde.

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