El barrio de Las Letras

Publicado el 31 Diciembre 2014
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El madrileño Barrio de las Letras es uno de los más vivos de la ciudad, así como un centro cultural, social, comercial y de ocio de referencia. Abarca el espacio situado entre la Puerta del Sol, bajando por la calle de Carretas hasta Atocha en su intersección con el Paseo del Prado, de allí subiendo hasta la Plaza de las Cortes, donde torcemos a la izquierda para tomar la Carrera de San Jerónimo, que nos vuelve a dejar en nuestro punto de partida, Sol.

Su historia se remonta al Siglo de Oro español y debe su nombre a que muchos de los más famosos escritores, como Quevedo, Cervantes, Lope de Vega o Góngora, hicieron de este barrio su residencia durante los siglos XVI y XVII. Además, allí estaban situados los dos principales corrales de comedias de la época: el Teatro del Príncipe y el de la Cruz. Hoy en día la mayoría de edificios del Siglo de Oro han desaparecido y sólo se conservan la casa museo de Lope de Vega, la iglesia de San Sebastián y el Convento de las Descalzas.

Su importancia cultural hoy en día sigue estando viva y de hecho los tres museos de arte más importantes de Madrid limitan directamente con el barrio, al que no en vano se le conoce como el Eje del Arte. Tales museos son, por supuesto, El Prado, el Thyssen y el Reina Sofía. Además en el Barrio de las Letras se encuentra el Ateneo, el Círculo de Bellas Artes, el Teatro de la Comedia o el Teatro Español, que ofrecen obras clásicas.

La vida comercial del barrio es también muy intensa y en él se mezclan los establecimientos más tradicionales, como tiendas de alimentación gourmet, anticuarios, librerías y joyerías, con los establecimientos más modernos y vanguardistas: solo en galerías de arte el barrio cuenta con unas quince.

La vida nocturna gira entorno a la Plaza de Santa Ana y de la calle de las Huertas, una zona llena de bares y restaurantes. El hotel ME Reina Victoria domina la plaza y su bar The Penthouse ubicado en el ático es uno de los referentes de la noche madrileña. Asimismo lo es la terraza del hotel Urban (Carrera de San Jerónimo 34) y que está muy de moda para las noches de verano. Decoración elegante, música chill out, carta de cócteles y ambiente chic son algunas de sus características y aunque el precio de estos dos es más bien alto (unos 15€ por copa), merecen la pena por la experiencia y las vistas. O si prefería un ambiente más informal, la zona de Huertas es uno de los centros de la vida nocturna de Madrid y encontraréis decenas de bares de tapas y de copas, así como de restaurantes para todos los gustos. Además, hay varios locales para escuchar música en directo, como el Café Central, famoso por sus conciertos de jazz.

Durante el día hay infinidad de pequeños cafés y terrazas muy agradables para conversar, desayunar mientras se lee el periódico tranquilamente o pararse a descansar de un agitado día de turismo o compras.

Si vais a visitar Madrid y estáis pensando en alojaros en el centro, el Barrio de las Letras puede ser una buena opción, ya que está muy bien surtido de hoteles de categoría, así como de hostales más modestos.

Museo Nacional de Antropología de Madrid

Publicado el 30 Diciembre 2014
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El Museo Nacional de Antropología de Madrid es considerado el más importante de España en su campo. Se encuentra situado en la conocida Milla de la Cultura madrileña, una zona en la que podemos encontrar numerosos museos y galerías. Llegar hasta este museo es muy fácil, ya que se encuentra justo al lado de la conocidísima estación de Atocha. Tanto por metro, tren o autobús podemos llegar casi hasta la misma puerta. También se puede llegar caminando por el Paseo del Prado, un recorrido muy agradable y recomendado.

El precio del museo es únicamente de 3 euros la entrada general y 1,50 la reducida. La verdad es que está muy bien y por ese precio merece la pena visitarlo. El día que fuimos nosotros no había mucha gente, y se puede ver toda la exposición tranquilamente. El horario de apertura es muy amplio, de 9 y media de la mañana a 8 de la tarde de martes a sábado y los domingos de 10 de la mañana a 3 de la tarde.

El edificio del Museo fue construido entre 1873 y 1875, originalmente para ser utilizado como vivienda. Es de estilo neoclásico, con fachada acabada en forma triangular, columnas y material blanco. Quizás no parece un gran edificio a primera vista, sobretodo en cuanto a dimensiones, pero hay que tener en cuenta que fue construida para ser una casa y no un museo. Una vez entras al museo está la taquilla, no hay tienda de regalos, pero allí mismo puedes comprar algún libro con información relacionada con el museo y sus exposiciones. Seguimos avanzando y accedemos a un patio interior, con techo acristalado, en el que podemos ver las diferentes alturas del edificio. La colección del museo se divide en las tres plantas del edificio.

En las diferentes salas podemos ver todo tipo de elementos de culturas de todo el mundo. Entre ellos instrumentos musicales, utensilios cotidianos, trajes y accesorios corporales o armas, todos ellos ordenados por las diferentes culturas que se ven representadas en el museo, como la hindú, la filipina, la islámica, la budista y diferentes culturas nativas americanas y africanas. En general el Museo tiene una colección bastante entretenida y didáctica ya que se puede llegar a conocer un poco más las costumbres y tradiciones de estas culturas a través de diferentes artículos y explicaciones. La zona en la que se encuentra el Museo de Antropología es perfecta para seguir nuestra visita cultural por los diferentes museos de Madrid.

La plaza de Colón

Publicado el 30 Diciembre 2014
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Situada en el barrio madrileño de Alonso Martínez, la plaza recibe su nombre en honor al navegante, cartógrafo, almirante y descubridor de América, el gran Cristóbal Colón. La Plaza de Colón es un lugar muy transitado en cualquier época del año, tanto por los residentes en Madrid como por los miles de visitantes que recorren la ciudad, y se encuentra delimitada por importantes y céntricas calles como Jorge Juan, Goya, Serrano o Génova, además de los paseos de Recoletos y de la Castellana.

Dentro de la Plaza de Colón están los famosos Jardines del Descubrimiento, el hoy Teatro Fernán Gómez (anteriormente conocido como Centro Cultural de la Villa) y cómo no, el majestuoso monumento dedicado a la persona de Cristóbal Colón. Este monumento es el símbolo emblemático de la plaza y su construcción data de los años 1881 a 1885, tomando para su construcción un estilo neogótico. Está formado por una base cuadrangular con relieves y un pilar octogonal sobre el que se erige la estatua del navegante de 3 metros de altura. La base y el pilar son de piedra y fueron elaborados por Arturo Mélida, mientras que la figura esta esculpida en mármol y fue obra de Jerónimo Suñol, escultor también de la estatua de Colón que se encuentra situada en el Central Park de New York.

En 1977 se instalaron dentro del recinto de los Jardines del Descubrimiento un conjunto escultórico formado por tres grande esculturas llamadas Las Profecías; La Génesis y el Descubrimiento, todas ellas realizadas en hormigón y con inscripciones y relieves. Dentro de los Jardines del Descubrimiento se iza una enorme bandera de España, sobre un mástil de acero de 19 toneladas y una altura de 50 metros. Ésta es sin duda la bandera española más grande del mundo, con unas dimensiones de 290 m2 y 25 Kg de peso. En la cúspide del mástil una cabeza giratoria hace que la gran bandera ondee siguiendo la dirección con la que sople el viento.

Aledaños a la plaza tenemos edificios tan importantes como la Biblioteca Nacional, el Museo Arqueológico Nacional, la Torre de Colón y El Museo de Cera… En los últimos años, la Plaza de Colón ha sido escenario de los más diversos eventos, como la recepción de la selección española de fútbol tras ser proclamada Campeona de Europa, o la celebración de ritos religiosos multitudinarios. La Plaza de Colón está abierta al público los 365 días del año y en su interior hay zonas en las que dispone de WI FI gratis.

La parada de metro más cercana para acceder a la plaza es la estación de la línea 4 de metro que lleva su mismo nombre, Colón, aunque si queremos dar un pequeño paseo podemos bajarnos en paradas aledañas como Alonso Martínez, Serrano o Velázquez. También la estación de tren de cercanías de Recoletos nos deja muy cerquita de la Plaza de Colón.

Monasterio de las Descalzas Reales

Publicado el 30 Diciembre 2014
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En pleno centro histórico de Madrid se sitúa el monasterio de las Descalzas Reales. Se trata de un convento de monjas de clausura fundado en 1559 por Juana de Austria, hermana del rey de España Felipe II.

Es un edificio religioso del siglo XVI que alberga numerosas e importantes obras de arte de afamados artistas como Tiziano, Zurbarán, Juan de Mena…debido a que muchas damas de la realeza y nobleza se recluían en el monasterio. Su fachada contrasta con la extraordinaria decoración que se descubre al entrar en su interior, conserva una gran colección de pinturas, esculturas, tapices y orfebrería religiosa. En la actualidad, una parte del monasterio es museo que se puede visitar.

El edificio se alza en la plaza de las Descalzas, cerca de la Puerta del Sol. Antaño en su lugar hubo un palacio, uno de los primeros que tuvo Madrid. En el siglo XVI el palacio pertenecía al tesorero imperial Alonso Gutiérrez, por lo que en más de una ocasión el emperador Carlos I se alojó allí. De hecho, en él nacieron varios de sus hijos, entre ellos, Juana que más tarde fundaría el monasterio de las Descalzas Reales. Fue en el año 1557, tras enviudar del príncipe de Portugal, cuando lo fundó y vivió allí hasta su muerte. Su sepultura se encuentra en una capilla junto a su escultura orante en mármol blanco. En el claustro se hallan también las tumbas de Alfonso y Gonzalo de Borbón, junto a la del hijo mayor del primero, Francisco de Asís.

En 1558 el Duque de Gandía, envió al monasterio desde el convento de Santa Clara de Gandía una comunidad de monjas clarisas. Eligiendo como abadesa a sor Francisca de Jesús, pariente del duque, que no llegó a habitarlo pues murió en Valladolid antes de concluir las obras de transformación del antiguo palacio en convento. La siguiente abadesa igualmente murió cuando la comunidad todavía habitaba la casa-palacio de Gutiérrez.

En 1559, se celebró una gran fiesta de inauguración del monasterio, a pesar de que la iglesia no estaba todavía construida. Hubo una procesión en la que participó Felipe II y la familia real. Finalmente, en 1564 concluyó la construcción de la iglesia.

El espacio que ocupaba el monasterio era enorme, tenía una gran huerta, la iglesia y las estancias monacales. Posteriormente, se creó una residencia para niñas, una tahona o zona para elaborar pan y una casa de misericordia. Cuenta con espacio para 33 monjas de clausura. En aquella época era costumbre que las mujeres de la realeza y la alta aristocracia ingresaran en los conventos, realizando importantes regalos y donaciones. De hecho, María de Austria (hermana de Juana) ingresó también en el monasterio de las Descalzas reales junto a su hija en el año 1580, tras enviudar de su marido el emperador Maximiliano II de Habsburgo.

Durante la Guerra Civil Española el monasterio fue desalojado de su comunidad de monjas, junto a sus obras de arte. Sobre el monasterio cayeron algunas bombas que produjeron varios desperfectos, por lo que fue restaurado durante esos mismos años realizando algunos cambios. Una vez finalizada la guerra civil, regresaron las monjas al monasterio junto con las obras de arte. En la actualidad, el coro de la Iglesia es la zona donde las monjas rezan, cantan y siguen la misa sin perder su intimidad. En esta parte, destacan los retratos de Juana de Austria y las tumbas de su hermana, la emperatriz María y su hija Margarita.

A finales del siglo XX se construyó en la plaza de las Descalzas un parking subterráneo cuyas obras afectaron al edificio. Con tal motivo, se restauró nuevamente el monasterio y se acondicionaron algunas dependencias para las visitadas turísticas. El proyecto de restauración lo llevó a cabo el Marqués de Lozoya, Consejero de Bellas Artes del Patrimonio Nacional. El claustro o patio de clausura del monasterio de las Descalzas, es conocido por las procesiones que se celebran en él en Semana Santa. Especialmente la del Viernes Santo, cuando sale el Santo Entierro con música de la época de la fundación del convento.

Los miércoles y jueves por la tarde, el acceso al monasterio es gratuito.

El Faro de Moncloa

Publicado el 30 Diciembre 2014
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El Faro de Moncloa es la Torre de Iluminación y Comunicación de Madrid. Está situado el noroeste de la ciudad, a solo unas pocas paradas de metro del centro. Para llegar hasta aquí lo más cómodo es utilizar el metro, yendo hasta la parada Intercambiador de Moncloa, que es la más cercana. También se puede ir en autobús o incluso andando si tenemos ganas de pasear. Nada más salir de la estación del metro se ve la torre.

Tiene más de 100 metros de altura, con un mirador en la parte superior. Para subir había que pagar una entrada de unos 2€. Después de comprar la entrada entras en un ascensor que te sube hasta los cielos de Madrid. Una vez arriba te encuentras en una estancia semicircular, con la pared exterior toda acristalada. En el centro de la estancia hay una especie de tarima, que sirve sobre todo para sentarse en el escalón a mirar la ciudad. La verdad es que las vistas desde el mirador son espectaculares, se puede ver gran parte de la ciudad de Madrid bastante bien y el resto se ve a lo lejos. Previa a los ventanales del mirador hay una barandilla en la que podemos encontrar unos paneles explicativos sobre lo que podemos ver desde ese punto. Se trata de unas fotos con los puntos más interesantes marcados y alguna pequeña descripción. En el mirador no hay ningún restaurante o cafetería como si los hay en otros similares de otras ciudades. La entrada nos permite estar arriba todo el tiempo que queramos.

El Faro de Moncloa está situado muy cerca de la zona norte del Parque de Oeste, así que es una buena idea pasear un rato. En este parque podemos disfrutar de las zonas verdes y de las vistas desde lejos de la Torre de Iluminación y Comunicación. Visitarla por la noche también es un espectáculo digno de ver por dos motivos. El primero es que la propia torre se encuentra iluminada y está muy bonita de ver. El segundo es que si te encuentras en el mirador cuando está anocheciendo o ya ha anochecido puedes ver la ciudad de Madrid iluminada.

La cuesta de Moyano, de Claudio Moyano

Publicado el 29 Diciembre 2014
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La Cuesta de Moyano (oficialmente la calle de Claudio Moyano) es uno de los rincones más típicos de Madrid. Está situada en el extremo del Jardín Botánico más cercano a Atocha y es una bonita calle peatonal que conecta el Paseo del Prado con el Retiro.

La Cuesta de Moyano es famosa porque en ella hay dispuesta unas casetas en las que se venden libros, en su gran mayoría de segunda mano. Esto tiene su origen en los puestos de los mercados ambulantes que eran típicos en Madrid durante el siglo XIX, uno de los cuales tenía lugar frecuentemente en Atocha y en él se solían vender libros. A principios del siglo XX el sector de los libreros se independizó para establecerse en el Paseo del Prado frente al Jardín Botánico. Sin embargo, el que era su director en aquella época protestó al Ayuntamiento y los libreros fueron obligados a trasladarse a la calle de Claudio Moyano, donde han estado de forma más o menos continua excepto períodos de obras. Son 30 casetas de madera construidas en estilo clásico, de las cuales la primera caseta pertenece al Ayuntamiento de Madrid, que en ella vende sus propias publicaciones.

Además, en la Cuesta de Moyano hay dos monumentos. El primero de ellos es en conmemoración a Pío Baroja, que siempre apoyó a este gremio de libreros. La estatua fue trasladada desde el cercano parque del Retiro, donde se encontraba con anterioridad. El segundo monumento es en honor a Claudio Moyano, quien fue un político y jurista del siglo XIX. Curiosear entre los puestos de libros de la Cuesta de Moyano es una experiencia agradable para pasar una soleada mañana de domingo sin prisas, después de haber visitado el Museo del Prado, el Real Jardín Botánico, el Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía en Atocha, el Caixa Forum o de camino al parque del Retiro.

Entre los libros que se pueden encontrar están los clásicos, libros descatalogados, chollos, libros antiguos y de coleccionista pero también novedades. Los puestos están abiertos todos los días de la semana de 9 de la mañana a 2 de la tarde y de 5 a 8 de la tarde.

La plaza de Callao

Publicado el 29 Diciembre 2014
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Punto de encuentro en la Gran Vía madrileña, centro neurálgico que aúna diferentes maneras de concebir el ocio en nuestros días (paseos, compras, cines, bares…), la plaza de Callao es eso y un poco más: es un símbolo de Madrid y de la fusión entre lo tradicional y lo moderno. Cada rincón está cargado de historia y de miles de historias que conocen sólo sus protagonistas. La plaza debe su nombre a la batalla naval que ocurrió el 2 de mayo de 1886 en las costas de Callao en Perú.

En sus orígenes era una pequeña plaza situada entre las calles de Preciados y Jacometrezo. La reforma de la Gran Vía en 1910 benefició positivamente a la plaza, pues en 1917 su tamaño ya era similar al que ahora tiene. Cuando acabó la Guerra Civil se abrió la primera tienda en Callao, presagiando así su futuro como lugar de compras y ocio. Pasó por más reformas: en el 1960 y en el 2005, año en que se consiguió peatonalizar del todo y eliminar así la fila de autobuses que aguardaban en la plaza a sus viajeros.

Hubo un tiempo en que Callao podía presumir de sostener a los edificios más grandes de Madrid. Estos edificios tienen actualmente muchos competidores que los superan en tamaño, aunque no por ello los ganan en majestuosidad. Uno de ellos es el edificio Carrión, construido en 1933. Es quizá el más retratado de esta plaza y el que le ha infundido el carácter moderno y cosmopolita que tiene. El cartel publicitario de Schweppes que ostenta es uno de los faros de la Gran Vía madrileña. El Palacio de la Prensa data de 1928 y es el lugar idóneo para todos los cinéfilos nostálgicos que quieren evitar las multisalas pero no quieren prescindir de los estrenos novedosos de la cartelera. Es la única sala de cine donde los grandes carteles que anuncian las películas se siguen pintando a mano y lucen en el edificio como verdaderas obras de arte. Hay más cines en esta plaza. Los cines Callao se ubican en otro gran edificio de igual nombre. Ofrecen “sesiones golfas” los fines de semana. Otro edificio emblemático es el que alberga la tienda Fnac, lugar de encuentro de jóvenes y no tan jóvenes para conocer las últimas novedades en tecnología, música, video y lectura a precios competitivos.

Por último, para relajarse de las compras, cine y encuentros, la famosa chocolatería Valor, en la calle Postigo de San Martín 7, prácticamente en la plaza. Es un lugar visitado por madrileños y sobre todo por turistas, que no dudan en hacer cola incluso en las frías tardes invernales de domingo para conseguir una mesa agradable donde degustar un exquisito chocolate con churros o porras. A la plaza de Callao se puede acceder por la Gran Vía o desde Sol por la calle Preciados. Hay estación de metro en la propia plaza en el que paran las líneas 3 y 5.

Barrio de Chueca, ambiente

Publicado el 28 Diciembre 2014
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El barrio de Chueca, que debe su nombre al famoso compositor de zarzuelas Federico Chueca, se ha convertido en las últimas dos décadas en la meca de homosexuales y hoy día es conocido por sus ideales de respeto y libertad. Chueca, más una zona que un barrio, se encuentra emplazado en el barrio de Justicia, en pleno centro de Madrid, entre las calles del Barquillo, Hortaleza, Gran Vía y Fernando VI.

Su punto neurálgico es la Plaza de Chueca, donde además hay una estación de metro. En los años 70’s la zona era conocida por la prostitución, el tráfico de drogas y la degradación en general. De esta manera, los negocios comenzaron a cerrar y los locales fueron quedando vacíos. En los años 80’s, cuando la homosexualidad aún no era del todo aceptada, fueron muchos los gays y lesbianas que decidieron trasladarse allí, creándose paulatinamente una comunidad. Con el tiempo, los mismos locales que habían caído en desuso comenzaron a aflorar con negocios enfocados a un público mayoritariamente gay: librerías, cafeterías (como el Café Figueroa, aún abierto al público), pub nocturnos, sex shops.

Cuando la actividad económica comenzó a desarrollarse en Chueca, todo comenzó a cambiar. Así, lo que en un principio había sido un lugar marginado por la sociedad, acabó convirtiéndose en un área comercial y recreativa ya no sólo dirigido a homosexuales, sino abierto a toda clase de personas, en un entorno de mutuo respeto. Y, aunque hoy día hay gran cantidad de restaurantes y tiendas de todo tipo, aún sigue habiendo un alto porcentaje de negocios enfocados específicamente al público gay.

Fue a principios de los años 80’s en que surgió la tan conocida Fiesta del Orgullo Gay, fomentando así el turismo no sólo local sino nacional. Cada junio desde entonces, se reúnen en Chueca miles de personas de todo tipo de orientación sexual que salen a la calle a cantar y bailar junto a carrozas llenas de color mientras festejan con libertad y estrenan la primavera. Hoy día, el barrio de Chueca se muestra al exterior lleno de colorido, después de renacer como un Ave Fénix de sus cenizas

Palacio de los marqueses de Linares

Publicado el 28 Diciembre 2014
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El Palacio de Linares se encuentra en el madrileño Paseo de Recoletos haciendo esquina con la calle de Alcalá. Está situado muy cerca de la fuente de la Cibeles y del Palacio de las Comunicaciones, actual sede del Ayuntamiento de Madrid. Este palacio señorial debe su nombre a sus antiguos dueños, los marqueses de Linares, cuando encargaron la construcción de su nueva vivienda a finales del siglo XIX.

El palacio estuvo a punto de ser demolido debido a los daños que sufrió durante la Guerra Civil, pero finalmente lo salvó el hecho de ser catalogado como Patrimonio Histórico Nacional a finales de la década de los 70. Durante los 80 pasó sucesivamente por una serie de manos: empresas públicas y privadas, así como el Ayuntamiento de Madrid. Finalmente, en 1992 y coincidiendo con los actos del Quinto Centenario, el Palacio de Linares reabrió sus puertas como sede de La Casa de América, función que ocupa hasta hoy en día. La Casa de América es un centro cultural de alto nivel que tiene por objetivo fomentar las relaciones y el intercambio cultural entre España y los países latinoamericanos. En ella se organizan gran cantidad de eventos, exposiciones y conferencias. Podéis visitar el programa en su página web: casamerica.es

Desde el 2007 las puertas del Palacio de Linares están abiertas al público para visitas y también se alquilan sus estancias para actos privados (de hecho yo lo visité durante un acto que organizó mi antigua empresa). Sus cuatro pisos destacan por la elegancia y la riqueza de su decoración, habiéndose conservado muy bien hasta nuestros días. Mármoles, tapices, pinturas al fresco, retratos de familia y elegantes muebles componen la decoración de sus salas. Al palacio no le falta de nada: salón de baile, tocadores, biblioteca, despachos, salón de fumar, salón de té, salón chino (a la moda de los palacios rococós), salón de billar, salón de música, etc que sirven para darnos una idea de la vida de la nobleza a finales del siglo XIX y principios del XX.

Además, el Palacio de Linares es famoso ya que durante la década de los 90 tuvo mucha cobertura en los medios de comunicación por algo que seguro que muchos de vosotros recordáis: las psicofonías grabadas en su interior en las que un supuesto fantasma perteneciente a una niña pequeña que llamaba a su madre. Y es que hay una antigua leyenda madrileña que envuelve al palacio y al matrimonio formado por los marqueses de Linares y que cuenta que estos en realidad eran hermanos. Si os interesa conocer el Palacio de primera mano, que sepáis que sólo se puede visitar los sábados y domingos a las 11h, 12h y 13h, salvo los del mes de Agosto, que está cerrado. La entrada cuesta 7€ e incluye una visita guiada de una hora de duración. La mejor foma de llegar es en metro bajándoos en la estación de Banco de España de la línea 2.

Torres de Madrid, 4

Publicado el 28 Diciembre 2014
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Las cuatro torres de Madrid son el ejemplo de la parte más moderna de la capital española, se empezaron a construir en 2004 y fueron inauguradas a finales del 2008. Las Cuatro Torres Bussines Area (su nombre oficial) se encuentran situadas donde anteriormente estaba la ciudad deportiva del Real Madrid, que fue sustituida por espacios abiertos y con jardines. Estas cuatro torres son los rascacielos más altos de España en la actualidad. La más alta es la Torre Caja Madrid con 250 metros y 45 pisos.

La Torre de Cristal fue construida por el mismo arquitecto que realizó las Torres Petronas de Kuala Lumpur y es la segunda más alta con 249 metros. La Torre Sacyr Vallehermoso mide 236 metros y tiene 52 plantas, es el único de las cuatro que ha sido diseñada por arquitectos españoles y tiene una planta de forma triangular, en su interior alberga dos hoteles de cinco estrellas; en la parte de arriba de este edificio hay un comedor/restaurante que ocupa dos plantas y que permite ver una vista panorámica de la ciudad. Por último, la Torre Espacio es la más baja de todas con 230 metros y 57 plantas, está destinada en su totalidad a albergar oficinas, durante su construcción se incendió la parte posterior pero se pudo salvar a tiempo y finalizar la estructura.

El impacto de la construcción de las Cuatro Torres se consiguió reducir con una red de salidas subterráneas que permiten a los trabajadores de las torres salir de los edificios directamente a través de los túneles que conectan con la M-30, la Castellana y la A-1. Las visitas de turistas solo son posibles a la Torre Vallehermoso, ya que es la que dispone de los hoteles y el restaurante, no se puede acceder al resto de torres porque están destinadas a oficinas y consulados. Pero con subir a una ya se pueden apreciar las vistas de la ciudad y sentir una sensación de vértigo a más de 230 metros de altura.

Los edificios que marcan el nuevo skyline de Madrid impactan bastante, tanto si los ves desde lejos porque contrastan con el entorno de edificios típicos de ciudad, como si lo ves desde abajo, que toca inclinar mucho la cabeza para poder enfocar la “cima” de las torres. El transporte público facilita la llegada a esta zona de Madrid, situada al norte del Paseo de la Castellana, la parada de metro correspondiente es la de Begoña (línea 10).

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